Skip to main content
Tu cuenta controla causas públicas y, si recaudas, dinero. Merece más que una contraseña. Está todo en Configuración › Configuración de la cuenta.

Passkey

Una passkey sustituye a la contraseña por la huella, la cara o el PIN del dispositivo. No hay nada que recordar y no hay nada que robar: la clave no sale de tu teléfono o de tu ordenador. Es el método más seguro y el más cómodo a la vez, cosa que casi nunca pasa.
1

Abre passkeys en Configuración

Verás las que ya tengas dadas de alta.
2

Añade una

El dispositivo te pide la huella, la cara o el PIN. Eso es todo.
3

Añade la de tu otro dispositivo

Puedes tener varias. Es recomendable: si pierdes el móvil, sigues entrando desde el ordenador.
Da de alta al menos dos, en dos dispositivos distintos. Una sola passkey en un solo teléfono es un punto único de fallo.

Verificación en dos pasos

Un código que cambia cada pocos segundos en una aplicación de autenticación. Al activarla se te muestra un código QR para escanear con esa aplicación. Sirve por sí sola y sirve como respaldo de la passkey.
Guarda los códigos de recuperación que se te den al activarla, fuera del móvil. Sin ellos y sin el teléfono, recuperar la cuenta depende de soporte y tarda.

Por qué a veces se te pide otra vez

Hay operaciones que no se conforman con que la sesión esté abierta: pedir la cuenta bancaria de una causa, cambiar las formas de cobro, tocar datos sensibles. En esos casos se te vuelve a pedir que confirmes quién eres. Se te pide lo que tú tengas activado, ni más ni menos: Si cancelas, la operación simplemente no se hace. No pasa nada más.
Que no se te pida nada significa que no tienes ningún método activado. Es la señal de que deberías activar uno.

Si ves algo raro

Revisa quién tiene acceso y desde dónde se ha entrado. Dispositivos y accesos